sábado, 14 de enero de 2017

Cuando se adora a los dioses de Xvideos...



Hablando de buscar presencias del más allá (y no me refiero al otro barrio, sino a seres extraterrestres, aunque casi podría ser lo mismo) que influyan en nuestra vida y que nos hagan adorarlos casi como a dioses, se me ocurre pensar en todas esas estrellas del cine que aparecen en xvideos porno.

Como en casi todo, habrá multitud de opiniones, porque el ser humano es así, incrédulo por naturaleza y además dispuesto a discutir por cualquier cosa. Muchos dirán que es impensable que una persona cuerda pueda adorar a cualquiera que salga practicando sexo en un xtube, que si hemos perdido el rumbo o que. Pero ya le digo yo que no sólo es posible, sino que es seguro, y para más gente de lo que pueda suponer.

Por lo general, uno no consume foxtube videos si resulta que tiene una vida sexual que se sale, o se sabe tan atractivo por una u otra razón que sabe que pueda tenerla. Como yo no me considero así, y aunque tengo algún que otro colega guapete, nunca he conocido a nadie que tenga sexo con sólo chasquear los dedos, puedo entender perfectamente que un tipo soso, sin muchas cualidades físicas y escasa mano con las mujeres, pueda considerar a uno de estos actores porno casi como una deidad.

¿Quién no ha soñado alguna vez ponerse en la piel de uno de estos artistas, que a veces calvo, gordo y tirando a viejo, se folla a unos pibones increíbles casi por arte de magia? No tienes más que darte una vuelta por Youporn para comprobarlo. Reconozco que una persona medianamente cuerda pueda distinguir entre realidad y ficción, y comprenda que eso es algo que no tiene nada que ver con la vida real. Pero, ¿y si eres un friki con tan poca vida social como la que he comentado antes, y tu único consuelo para desahogarte es tirar de Redtube XXX y matarte a pajas, hasta el punto de perder el contacto con la realidad?

De acuerdo, eso ya puede ser carne de psicólogo y estar al borde de la adicción al onanismo, pero sin llegar a esos extremos, cabría pensar que un tipo así empezaría a sentir que esos tipos que ve en los vídeos ostentan una habilidad casi divina para el ligoteo y la seducción, y que gracias a ella ninguna tía se les resiste. ¿Tan descabellado os parece? Recuerdo aquí cómo los antiguos griegos creían que su dios supremo, Zeus, era capaz de mutar su forma casi en cualquier ser vivo para ligarse a la mujer que le apeteciera (esto merece un capítulo aparte, porque el tal padre de todos los dioses parecía tener una tendencia obsesiva hacia las mujeres de otros, y estas señoras un gusto excesivo por la zoofilia, diría yo).

Pero no es esa la única historia mitológica que se podría contar, aunque la verdad siempre me ha dado curiosidad esa manía que tenían los antiguos en convertir a sus dioses en animales (o incluso plantas, no os creáis) para ligarse a mujeres supuestamente fuera de su alcance. Si yo fuera un ser omnipotente, ¿no me traería más cuenta transformarme en el tipo más atractivo que se hubiera visto jamás en la tierra para que ninguna se me resistiera? Es que son ganas de rizar el rizo, hombre.

En fin, que hay que tener cuidado y no perder la noción de la realidad cuando consumimos porno, ya sea leído, visionado u online. Esos actores ligan sin reservas porque lo ponen en el guión, y esas actrices se dejan ligar y más cosas porque cobran para ello, y habría que ver si en ocasiones no se tendrán hasta cierto asquito personal, que te tienen que tragar obviamente por exigencias de contrato. A lo mejor sus vidas no son envidiables como pensamos.

jueves, 22 de diciembre de 2016

La verdad está ahí fuera

Ya hace algunos años que la serie Expediente X pasó de moda, aunque algunas cadenas se empeñen en reponerla e incluso, he escuchado por ahí, en hacer un remake (para mí que ni Mulder ni Scully deben estar ya por la labor de andar buscando por ahí alienígenas sin ton ni son). Yo, que no alcancé a ver terminar todas sus temporadas porque ya verdad ya me cansaba (no era tan mayor como para estar enganchado a ese tema), siempre me quedé con la duda de saber si en realidad llegaron a encontrar alguna prueba de la existencia de seres de otro planeta, si el gobierno de Estados Unidos no tiene otra cosa que hacer que empeñarse en ocultar esas pruebas, si eran dos locos chiflados que nos sabían cómo hacer para tener solucionada la vida y seguir de funcionarios en el FBI, o se estaban quedando con todos nosotros y lo único que buscaban eran tenernos enganchados a la tele como idiotas semana tras semana.


Sin embargo, antes de que estos dos intrépidos agente se preguntaran por pruebas de la existencia de seres de otro planeta, ya en la antigüedad hubo otros que se hicieron la misma pregunta, sólo que ellos solucionaron la papeleta mucho más rápido. En vez de pensar que había seres que habitaban otros planetas (¿cómo hacerlo, si ni siquiera tenían muy claro qué era la Tierra?), directamente achacaron sus venturas y desventuras a otros que también parecían venir de arriba, pero no tanto como los extraterrestres: los dioses.
La mitología me fascina desde hace mucho tiempo, no tanto por sus personajes o cosmogonía, sino por cómo nuestros antepasados consiguieron hacer pasar por designios divinos todo lo que ocurría en sus vidas, fuera bueno o malo, y cómo se quedaban tan panchos atribuyéndoles pasiones humanas para todas las decisiones y actos que provenían de ellos. Claro que, a lo mejor, ellos se simplificaron mejor la vida, y no necesitaron andar buscando pruebas de algo que a lo mejor no existe, o si existe no se puede demostrar (de todas formas, si hubiera alguna vida inteligente allá fuera, ¿por qué iban a estar interesados en venir a conocernos a nosotros, pobres terrestres?).